Lilypie Waiting to Adopt tickers

Lilypie Waiting to Adopt tickers

miércoles, 30 de abril de 2014

¿que es lo que ve en mi?


Un juego revelador (o eso creía yo) que practico con mi hija, es el del cambio de roles. Ella es mama y yo soy A. La primera vez lo propuse yo pero después siempre es ella la que lo pide o directamente me dice: “ yo soy mama”. Está claro que le encanta.

Al principio me lo planteaba para aprender, para saber qué es lo que ve ella en mi y para ver qué hace ella cuando yo (siendo ella) le planteo distintas situaciones que hace ella (siendo ella). Pero ahora el juego me resulta de lo más frustrante porque la cosa siempre acaba echándome una reprimenda enorme. Si me porto mal porque me porto mal, y si me porto bien porque antes o incluso otro día, me porté mal.

¿Eso es todo lo que ve en mi?

Intuyo que tiene que ver otras muchas cosas porque es a mi a la que recurre siempre, estando contenta y estando triste, estando buena y estado malita. Grita y berrea que quiere a su mama cuando se va a dormir. Si no voy a buscarla a la guarde, siempre pregunta que donde estoy y porque no he ido a por ella. Viene a mi a jugar y viene a mi a todo… ¿entonces por qué cuando cambiamos el rol solo me regaña?

Por otro lado me he dado cuenta que cuando juega con sus primas que son de la misma edad, con su primo que le saca 7 años y con sus amigas, siempre se están regañando los unos a los otros… espero que solo sea una racha y que dentro de no mucho me imite también cuando le canto, cuando le hago voces de sus muñecos, cuando la beso y la acurruco…

miércoles, 23 de abril de 2014

Algo queda?

Mi hija tiene mucho temperamento. Es algo que habitualmente se atribuye a la genética etíope. Será. Yo también lo tenía. Ahora…no se decir muy bien qué es lo tengo…

El caso es que tiene un geniecito que a veces te saca de tus casillas. Y es que las cosas tienes que hacerlas como diga ella. Y no siempre te caen bien.

Ayer me pidió agua. Estábamos en casa de mi madre, la Abu, mi Santo y nosotras dos. Comento lo de los testigos porque si no nadie me habría creído.

Cogí el primer vaso que pillé (la verdad es que pensé, uy, este no le va a gustar) pero me arriesgué. Será porque aún conservo algo de mi antigua valentía.

Por supuesto me dijo:
-          Ese no, quiero uno de mayores!!- con su típico toniquete de quejicosa consentida (fruto de nuestra permanente adoración y habitual “colmar sus deseos”, para que nos vamos a engañar?).
-          Solo hay este, A. Si quieres agua bebes de aquí. – le digo súper segura y tranquila.
-          Ese noooooooooooooo- y da un tortazo al vaso que se desparrama por mis pantalones.
Intento pensar que todavía es pequeña, pero la regañina se la lleva.
Se aleja compungida dos segundos y se acerca. 
-          Mama, perdona no lo volveré a hacer más. – Me dice como quien reza una frase aprendida mientras me lanza sus bracitos al cuello. 
-          Vale, mi vida. Quieres un poquito de agua. – aquí me la juego, de verdad, porque podía volver todo a empezar y volvérmela a tirar. No lo digo por decir. Puro empirismo. 

Pero no, asiente como una niña buena, le acerco el vaso, y ante la perplejidad de todos nosotros, le da un trago enorme… 


Estaré haciendo algo bien?

viernes, 4 de abril de 2014

mi niña...

Anoche, en uno de mis intentos por salir de puntillas de la habitación de mi hija cuando creía  que ya estaba dormida…
-  ”mama!!! A dónde vas???
  Iba a hacer pipi – me excuso culpable mientras me vuelvo a arrodillar a su vera.

La vuelvo a tapar pero de repente se incorpora, me pone sus dos manitas en cada mejilla y  me acaricia mientras me dice:

-  Pero qué bonita estás!! Te quiero mucho! Mas del mundo!! Mira, estamos las dos tan "contentamente" aquí tumbaditas con el pijama. Tooooodo el dia juntitas muuuuy contentas…


...y así siguió diciéndome sus cositas… muchas parecidas a las que le digo yo habitualmente, traducidas y adaptadas por su cabecita…- y no lo pude remediar, aguanté el tipo mientras me abrazaba, pero en cuanto se tumbó, me puse a llorar… 

jueves, 13 de marzo de 2014

carácter

Ayer al recoger a mi hija en la Escuela Infantil, desde la puerta la  que salía contenta como siempre. Sin embargo cuando me vió se puso a llorar (en realidad a ella ya se le había olvidado lo ocurrido pero al verme recordó que era importante y quería que supiera lo humillada que se sentía):

- Pero qué te pasa peque?

- Que Pilar me ha pensao! – es decir, que Pilar, su profe, la había puesto a penar.

- Y tu qué habías hecho?

- Nada!- pone su voz súper inocente…con lo pequeña que es y ya tiene la picardía de negar la mayor. Mi sobri no era así, hubiera cantado por soleares a la primera. Tras mucho insistir:
- Bueno, me portao un poco mal. Pero solo un poco, no pasa nada!!

- Mañana cuando veamos otra vez a Pilar le dices que no lo vas a volver a hacer y que te vas a portar bien. Vale? – no me contesta pero asiente con resignación.

Esta mañana mientras nos bebíamos la leche:

- Mama, vamos a hacer un trato.

- A ver - normalmente suelta muchas frases por soltar, aunque no diga nada concreto. Solo por el placer de hablar. A esas horas de la mañana era lo que me esperaba.

- Yo me porto súper, súper bien, y no le pido perdón a Pilar.

Toma ya. Quien dijo que no tenía carácter.

lunes, 10 de marzo de 2014

conversaciones prematuras ¿?

Yo no estaba delante, ocurrió con su abuela paterna:

-           Abuela, cuando sea mayor voy a tener el culete blanquito como el de A (su prima, unos meses mayor que ella). 
 -          ¿Pero no te gusta el tuyo?
-          Si, mira, es negrito, te gusta?
-          Si, a mi me gusta mucho.
-          Pero cuando sea mayor lo voy a tener blanquito como A.

Esta mañana, mientras la peinaba, he intentado sacarle yo el tema…

-          Vaya pelo bonito tienes peque, todo negrito. Yo también lo negrito mira. -   me agacho un poco para que lo vea y me agarra con fuerza un mechón. Lo inspecciona de cerca.
-          Yyyyyy…..de qué color lo tiene An (su primo). – pregunta mirándome como si fuera una inspectora de policía  y estuviera  cabos.
-          Pues lo tiene marrón.-le contesto 
-          Y el tio H.? – y asi hemos ido uno por uno por todos los miembros de la familia diciendo el color de su pelo.


En el momento he pensado que le reconfortaba ver que casi todos lo teníamos negro, como ella. Pero seguramente la que mas consuelo ha encontrado, he sido yo… si, tengo miedo. Y ahi iba mi intento (un poco cutre) de buscar semejanzas…Leo todo lo cae en mis manos sobre la adopción transracial y como los niños en muchas ocasiones no encuentran un patrón físico en el que reflejarse, ven como todos a su alrededor son blancos traslucidos… las angustias y los miedos que pasan…y entonces me contagio.

Quiero que mi hija esté orgullosa de ser como es, porque es una preciosidad. Con su piel, con sus rizos… pero si no lo fuera, si al crecer se convierte en una niña normal o incluso fea y sin gracia, quiero que este orgullosa  de ser como es… porque es única, porque es ella, porque no quiero que sufra, porque quiero que sea feliz…

Precisamente esta mañana he leído en Madre de Marte la conversación de una niña con su madre, en la que niña no mostraba dolor, sino mas bien resignación. También duele.

domingo, 9 de marzo de 2014

canta y no llores


Es verdad que esta espera va a ser diferente.  Ya lo está siendo. Hemos tardado 6 meses en poder firmar con la ECAI y no he llorado ni una sola vez.  En ninguna de las llamadas en que se me ha comunicado un nuevo aplazamiento de la firma, he derramado ni una sola lagrima. Esperando a mi hija cada una de esas llamadas habría supuesto un berrinche monumental, no exagero.

Pero ahora mi hija, que se despierta  a las 6,30 de la mañana (por culpa de nuestros horarios), a las 6:40 está cantando a voz en grito delante del espejo de  mi habitación, moviendo el culete de un lado a otro, mientras yo intento colocarle las coletillas y ponerle la crema en la carita…cómo no va a ser diferente la espera? Soy muy feliz. Tenemos días complicados, claro, sobretodo esos en los que ella está malita, dormimos las dos mal y al día siguiente nos sacamos de quicio con cualquier cosa…por supuesto, días malos los tenemos. Pero soy muy, muy feliz. Y ella también. Así que la espera del deseado hermanito está siendo mucho más llevadera.

Pero…aun así…cuando me meto en la cama y me puedo abandonar a mis pensamientos, pienso en mi bebe, el que todavía no tengo, el que ya llevo tiempo esperando…el que no será un bebe cuando vaya a por él, al que nunca jamás le ayudaré a aprender a andar, al que probablemente jamás cambie un pañal… y entonces me vuelve el antiguo dolor de la espera. Para mí es un dolor físico y se me pone en la boca del estómago.
El día de la firma, la representante de nuestra ecai nos contó sin tapujos que los niños en Burkina no salen del orfanato más pequeñines simplemente porque nadie mueve sus papeles. Los niños entran con unos pocos meses allí pero tardan al menos dos años en conseguir los papeles porque toda la investigación sobre su adoptabilidad se realiza por un organismo central que manda personal  a las diferentes localidades. Por eso salen tan pocos niños de Burkina. Por eso no salen bebes. Por eso los orfanatos están que explotan de niños… Qué dolor!! Qué impotencia!!

Pero si a mi me duele el  estómago por la impotencia de no poder hacer nada más que esperar…qué le dolerá a esa pobre mujer que lo abandonará o que ya lo habrá abandonado…? Mejor no seguir lamentándose, mejor dejar de lamerse las heridas, porque yo soy una afortunada y si somos capaces de esperar y la vida no nos da ningún disgusto, le abrazaré en 3 o 4 años y podre hacerlo durante toda la vida…sin embargo la otra madre de  mi futuro hijo no…

jueves, 6 de marzo de 2014

cuatro años y bajando...

Pues cuando estábamos a punto de cambiar de país, tras seis meses de espera desde que obtuvimos el CI, justo el día que había contactado con otra ecai para ver como hacíamos el cambio… justo ese día nos llamó Mundi. Otra familia había paralizado el expediente meses atrás y ahora formalizaban el cierre, así que liberaban cupo y podíamos firmar. Y así fue, ayer 27 de febrero volvimos a firmar…

Estamos felices y esperanzados… otra vez a contar los meses, otra vez a esperar las asignaciones...ahí van nuestras ilusiones  de nuevo, en un sobre, con un número de expediente…

Como soy muy básica y mis circuitos neuronales lo son de igual manera, mi pequeñín, un niño  de unos dos o tres añitos (tal cual nos han dicho que están siendo las ultimas asignaciones) me tuvo esa misma noche corriendo detrás de él alrededor de una piscina, angustiada, gritando “que no sabe nadar, que no sabe nadar!!!” y cuando  por fin le alcancé y se dio la vuelta, me lanzó sus bracitos al cuello con una sonrisa enorme, dejándose achuchar y besar… le toqué el pelo, estaba crespo y mucho más tupido que el de su hermana… y me desperté deseando abrazarle, con un nudo en la boca del estómago, deseando que  llegue…pensando en todo lo que tendré que llevar a ese viaje, como si lo fuera a hacer mañana…


Y así están transcurriendo los días, pensando en él, pensando en esos primeros días, pensando  en posibles situaciones con su hermana, pensando que le dejaré rastas, pensando en los colores de las sudaderas con capucha que le voy a comprar, rojas, azules…y hasta pensado como pondré la habitación, en principio los dos juntos  en una litera, mi princesa mayor arriba y mi chiquitín abajo… mi chiquitín que será mayor de lo que es ahora mismo su hermana mayor…lo que es la vida…